
El estadio Jalisco era una fiesta, Una fiesta rojinegra. Los miles de aficionados cantaban con orgullo el Cielito Lindo para restregar el triunfo sobre Chivas. Antes habían entonado uno más humillante: "¡Rojiblanco te quieres matar porque esta gente nunca la tendrás!". Luego se agregarían otros más.
Y en la cancha, Atlas también celebraba, no sólo el doblegar a su acérrimo rival deportivo desde 1916, sino la confirmación de un torneo de ensueño en el que se han salvado del descenso y aparte obtuvieron el pase a la Liguilla, a la que no clasificaban desde el Clausura 2007.
No hay comentarios:
Publicar un comentario